Venta Diamante, Joyas Diamantes y Guía del Diamante
Diamantes Infos: Diamantes & Joyas
Inicio | Diamante tallado | Las propiedades del diamante

Las propiedades del diamante

Las propiedades mecánicas del diamante

La densidad

La densidad de una piedra es la relación entre su peso y el mismo volumen de agua. Una gema que tenga una densidad de 2,8 pesa pues 2,8 veces el peso del mismo volumen de agua. El peso específico de las gemas se sitúa entre 1 y 7, las que están situadas por debajo de 2 (el ámbar por ejemplo) están consideradas como ligeras, las comprendidas entre 2 y 4 (por ejemplo el cuarzo) están calificadas como normales, y las que están por encima de 4 están consideradas como pesadas.

El diamante tiene una densidad media de 3,52. Esta cifra puede variar con arreglo a su contenido en elementos extraños y en inclusiones. Así, la densidad de los diamantes australianos puede ser 3,54, la densidad de ciertos diamantes amarillos de África puede ser 3,524 y ciertos diamantes marrones de Brasil pueden tener una densidad de 3,60.

En gemología, donde se pesa solamente pequeñas cantidades, se utilizan dos métodos para establecer el peso específico, a saber: el método de pesaje (que se practica con ayuda de una balanza hidrostática) y el método de líquidos densos. El primero exige bastante tiempo y el segundo es bastante costoso y puede ser utilizado para piedras más voluminosas.

Balanza hidrostática

Balanza hidrostática: el procedimiento de medida se basa en el principio de Arquímedes, que exige conocer el volumen de la gema.

La fórmula es la siguiente: dividimos el peso de la piedra por su volumen.

Por ejemplo, si tenemos una piedra que pesa en el aire 5,8 gramos y en el agua 3,5 gramos, la diferencia sería de (5,8 - 3,5 = 2,3 gramos), es decir un volumen de 2,3 cm3 de agua.

Para hallar su densidad bastaría entonces dividir su peso en el aire por su volumen, es decir (5,8 / 2,3 = 2,5) Esta piedra tendría pues una densidad de 2,5.

Líquidos densos: es un método muy preciso cualesquiera que sean las dimensiones de la muestra.

El principio es muy simple: un mineral fluye por un líquido cuya densidad es menor, en cambio permanecerá en suspensión si las densidades son iguales y flotará si el líquido tiene una densidad mayor. Para determinar la densidad de una piedra habrá que encontrar el líquido denso en el cual la gema permanecerá en suspensión.

Líquidos densos

Existen varios líquidos densos en el comercio, podemos citar: el broformo (densidad = 2,90), el líquido de Thoulet (3,19), el ioduro de metileno (3,33), la solución de Clerici (5).

Cuadro de las densidades de algunos minerales
 
Marcasita 4,80 à 5,20   Jade 1,90 à 3,10
Hematita 5,00 Turquesa 2,72
Corindón 3,93 Berilo 2,75
Circón 4,69 Esmeralda 2,74
Granate 3,60 à 4,20 Cuarzo 2,65
Espinela 3,65 à 4,10 Ágata 2,62
Topacio 3,56 Lapislázuli 2,38 à 2,50
Diamante 3,52 Ópalo 2,15
Peridoto 3,30 Azabache 1,30
Turmalina 3,10 à 3,20 Ámbar 1,05

La dureza

Prueba de dureza, escala de Mohs

La dureza puede definirse como la resistencia que ofrece un material a ser rayado. Este procedimiento ya casi no se emplea hoy día más que por coleccionistas de minerales porque no es lo suficiente preciso para la gemología. Para medir esta dureza nos basamos pues en la escala de Mohs que tiene 10 grados, de 1 a 10. Las piedras de grado 1 y 2 pasan por blandas, las que están entre 3 y 6 tienen una dureza media, más allá de 6 se dice que son duras. La prueba de dureza se realiza con la ayuda de punzones de diferentes durezas que se pasan sobre una faceta de la parte inferior de la gema comenzando con el punzón menos duro, hasta que uno de los punzones raye la gema.

El diamante tiene una dureza de 10 según la escala cualitativa de dureza por ensayo al rayado según Mohs.

Escala cualitativa de dureza por ensayo al rayado según Mohs
 
Azabache 2,5   Granate 7
Malaquita 3,5 à 4 Ágata 7
Lapislázuli 5,5 Turmalina 7 à 7,5
Ópalo 5,5 à 6 Circón 7,5
Hematita 5,5 à 6 Esmeralda 7,5
Turquesa 6 Aguamarina 7,5
Piedra de luna 6 Topacio 8
Amazonita 6 Espinela 8
Marcasita 6 à 6,5 Corindón 9
Jade 6 à 6,5 Diamante 10
Cuarzo 7    

La fragilidad

La resistencia al choque mecánico es, por regla general, inversa a la dureza de la piedra. Es decir, cuanto más elevada sea la dureza de una gema más frágil será al choque.

Un diamante pues será relativamente frágil al choque pero el diamante posee también una elasticidad muy fuerte que hace que rebote como una pelota cuando impacta sobre una superficie dura. Un único choque que es insuficiente para quebrar una gema, puede provocarla si se repite. Un cristal de roca que choca contra un diamante sufrirá a menudo menos daños que el diamante.

Los tratamientos térmicos utilizados para mejorar el color de las gemas las debilitan, modificando su estructura interna. Una gema que posea un plano de crucero perfecto podrá romperse fácilmente según esta dirección después del choque de una lámina. Por ejemplo, para el diamante utilizamos este método para separar en dos partes el diamante en bruto, llamamos esta operación exfoliación. Un tronco se hendirá mejor siempre en el sentido de la veta de la madera que perpendicularmente a ella. En el diamante ocurre lo mismo, será más fácil dividir un diamante en dos partes si se golpea en el sentido de su plano de crucero o exfoliación.

Las propiedades químicas del diamante

Una gema, por definición, debe resistir un mínimo a los productos químicos usuales. Pero ciertas gemas orgánicas, tales como las perlas, las turquesas, la rodocrosita o la malaquita pueden ser sensibles a los ácidos grasos contenidos en las cremas de belleza y los perfumes. Los ácidos más fuertes logran incluso corroer el peridoto o la lazulita. En lo concerniente al diamante, no hay problemas especiales en cuanto a los productos químicos usuales.

El diamante puede arder si es calentado al rojo con un soplete y se volverá externamente blanco lechoso. Bastará con volver a pulimentarlo para devolverle todo su brillo. Ensayos de laboratorio han demostrado que si se calienta un diamante a 1.400 grados durante 2 horas, arde rodeado de una llama muy viva. Si se añade oxígeno y se coloca en un vaso cerrado, arderá hacia los 800/850 grados.

El diamante es inatacable por los ácidos y los álcalis, excepto el nitrato potásico o la sosa fundida que logran disolverlo.

Las propiedades ópticas del diamante

La refracción

El diamante tiene el índice de refracción (IR) más alto de las piedras naturales transparentes: varía de 2,417 a 2,419. La determinación del índice de refracción de las gemas se lleva a cabo con ayuda de un refractómetro.

El poder de reflexión

El poder de reflexión del diamante es muy fuerte y depende del índice de refracción. Variará también con arreglo al ángulo incidente formado por el rayo de luz con relación a la normal de la superficie del diamante. Cuanto más se acerque el rayo a la normal más aumenta el porcentaje del poder de reflexión.

La dispersión

Es muy fuerte. La dispersión provoca el centelleo de los colores del arco iris, que se conocen como fuegos del diamante. Cuando un rayo de luz blanca penetra en una gema monorrefringente, será descompuesto en los colores del espectro y dará un abanico de colores que irán desde el rojo al violeta: es lo que se llama el fenómeno de la dispersión. El coeficiente de dispersión de una gema transparente es dado por la diferencia entre el índice de refracción (IR) del violeta y el índice de refracción (IR) del rojo: para el diamante, estos dos valores respectivamente son 2,453 y 2,409. El coeficiente de dispersión es pues de 0,044.

La birrefringencia

El diamante casi siempre tiene birrefringencia cuando es observado con el polariscopio a causa de sus tensiones internas. Teóricamente no debería haber birrefringencia ya que pertenece al sistema cúbico, pero los diamantes que no tienen tensiones internas son raros.

La fluorescencia

Si se expone un diamante a la luz ultravioleta podremos comprobar a veces que el diamante emitirá una luz visible de color variable: azul, blanca, violeta o a veces amarilla, verde, o bien anaranjada. Un diamante muy fluorescente parece lechoso, y se recomienda no comprar estos diamantes. La fluorescencia puede en ciertos casos realzar el color de ciertos diamantes de color (J, K, L), y el diamante tenderá a ser más blanco de lo que realmente es (gracias a esta fuerte fluorescencia).

La transparencia a los rayos X

El diamante ofrece una notable transparencia a los rayos X. Podemos así fácilmente diferenciarlo de sus imitaciones porque no tienen la misma penetración de los rayos X.

Las propiedades térmicas del diamante

La resistencia al choque térmico es fatal para todas las gemas a partir del momento en que esta variación térmica es del orden de un centenar de grados. Teóricamente una persona no tendrá que sufrir tales variaciones térmicas en el curso de su vida, por lo que el riesgo para la gema es despreciable. Pero, atención a las reparaciones eventuales de una joya engastada con una gema que tenga que ser sometida a la llama del soplete. Solamente haría falta que se sometiera a él demasiado tiempo para que pudiera hendirla.

El diamante es un excelente conductor térmico. Cuando se toca parece frío, el calor del dedo que se le transmite es absorbido muy rápidamente por la piedra. Existen testers de diamantes en el comercio especializado que utilizan esta velocidad de absorción del calor como un medio de comprobación de la piedra sometida a un test.

Las propiedades eléctricas del diamante

El diamante es un aislante eléctrico muy bueno a causa de la movilización de sus electrones por los enlaces covalentes.

Las propiedades de la superficie del diamante

Un diamante no se mojará por el agua si ha sido previamente limpiado perfectamente. El agua se desliza sobre su superficie. Se utiliza por otra parte esta particularidad con las mesas de grasa para la selección de los diamantes en bruto.

Otras propiedades del diamante

El coeficiente de dilatación del diamante es uno de los más bajos, aproximadamente 1,10-6.

El diamante tiene una gran elasticidad que hace que rebote, un poco como una pelota, cuando impacta contra una superficie dura.

La limpidez del diamante es muy variable de un diamante a otro, puede ser el más límpido como puede ser opaco. Pasa a veces que ciertos diamantes en bruto posean una ganga opaca (un recubrimiento) que los rodea. Si se observa este diamante desde el exterior pensaremos que es opaco, y que en consecuencia no vale nada. O a veces pasa que algunos de ellos sean límpidos en el interior. Basta con cortar algunas "ventanas" en el diamante en bruto con el fin de quitar parcialmente esta ganga y observar con una lupa dentro del diamante para saber si podrá ser tallado o acabará como diamante industrial.

Copyright @ 2014 Diamantes Infos. Todos os Direitos Reservados.
Boletín Noticias

Precio Metales Preciosos
Oro
970,00 €
Up
Paladio
624,00 €
Down
Platino
981,00 €
Up
Plata
13,00 €
Down
Herramientas Divisas e IVA
GIA: Gemological Institute of America     HRD     IGI: International Gemological Institute     AGS Laboratories
Visa     American Express     MasterCard     CB     Paypal     Fedex