

El
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas impuso sanciones en contra de los movimientos rebeldes de Sierra Leona y de Angola y en contra
del gobierno liberiano por su apoyo a los rebeldes en Sierra Leona. Las sanciones prevén particularmente la prohibición de importar diamantes
en bruto procedentes de Liberia y, cuando éstos no estén acompañados por un certificado de origen librado por los gobiernos respectivos,
de Angola y de Sierra Leona.

Las sanciones no consiguieron detener el flujo de diamantes de la guerra en el comercio legal ni poner fin a los conflictos.
Los diamantes de la guerra continúan encontrando salida y penetrando en el comercio legal. Conviene por lo tanto completar las sanciones con el
fin de reducir el papel jugado por estos diamantes en los conflictos.

Por iniciativa, en particular, de países productores africanos, los países productores así como los países importadores y
exportadores, la industria y la sociedad civil se encontraron en el marco del « proceso Kimberley » con el fin de crear un
sistema
de certificación para el comercio internacional de los diamantes en bruto.

El objetivo de este sistema es procurar que los
diamantes de la guerra no puedan servir para financiar los conflictos
armados y desacreditar el mercado legal de los diamantes en bruto, que es un pilar económico importante, particularmente para ciertos países
en vías de desarrollo de África. Este sistema de certificación constituirá un arma de primer orden para poner fin a estos conflictos y aportará
una contribución a la puesta en marcha del programa de la UE sobre la prevención de los conflictos.

El sistema de certificación del proceso Kimberley ha sido adoptado por la Comisión Europea en el año 2003 y entró en vigor
el mismo año.