
Es muy importante
comprar una piedra preciosa a la
luz del día, un día de buen tiempo y con exposición
hacia el norte. Es en estas condiciones en las que aparecerá el verdadero color del diamante.
A falta de estas condiciones será preferible utilizar una
lámpara que de una luz próxima de la luz del día.
En toda buena joyería se podrán encontrar lámparas que están dotadas de lámparas especiales, llamadas
lámparas a luz fría, que sirven para la selección
de los diamantes. Los tubos fluorescentes no son recomendables.

Deberá exigirse sistemáticamente un
certificado de los diamantes cuyo
peso sea
superior a
0,50 quilate. Deberá estar emitido por un
laboratorio de gemología de fama internacional
que tenga una
excelente reputación. Se puede encontrar una lista de estos laboratorios en nuestra página:
certificado del diamante. Este informe
gemológico incluye todas las principales características del diamante, es un verdadero carné de identidad del diamante y no puede ser
confundido con otro. Si quiere usted tener más información sobre la
reputación de un determinado
laboratorio de gemología,
sobre el certificado o si usted tiene cualquiera duda, póngase en
contacto con varios profesionales para conocer su opinión.

Se
deben comprobar siempre las características del diamante. En efecto, puede haber
diferencias bastante importantes de
precio entre dos diamantes de peso igual pero de colores o purezas ligeramente distintos. Tomemos un
ejemplo, le proponemos un
diamante de 1 quilate que no tiene certificado, le decimos que este diamante está clasificado como
F en color y
VS1
en pureza, teóricamente este diamante costaría aproximadamente
16.625,00 US$ sin impuestos (precio en el comercio al
por menor: joyería, bisutería, etc). Bastaría que este diamante tuviera un valor de
pureza menos, es decir que fuera
VS2, para
que su precio fuera
14.000,00 US$ sin impuestos, es decir cerca del
16% menos
(2.625,00 US$), lo que no es despreciable en el momento de tal compra.

De ahí la
importancia del certificado, el verdadero carné de identidad del diamante. Gracias a él se puede
verdaderamente saber lo que se compra.
Pero, atención,
un certificado no es una garantía de calidad porque, en efecto, un
diamante puede tener un certificado pero ser de mala calidad (mala pureza, colores, proporciones, pulimentado, simetría, fluorescencia,
etc...). De ahí la importancia de
saber « descifrar » un certificado y de
leerlo cuidadosamente. Una pequeña
frase en el certificado, del tipo
Clarity enhanced o
Color enhanced, deberá hacerle
reaccionar inmediatamente. Está
en presencia de un
diamante cuya
pureza o
color han sido
modificados artificialmente y el precio de tal diamante
cae fuertemente (del 60 al 80%). Si Usted conoce los 4 C (peso, color, pureza, talla) no le queda más que conocer el precio de este diamante
en el comercio al por menor. Para esto puede acceder a nuestra sección «
precio del diamante » para comparar el precio fijado en la joyería y el precio fijado en nuestra
página y, si usted constata una diferencia demasiado grande en su contra, a usted le corresponde ver...

No hay que tomar en consideración solamente los 4 criterios principales del diamante (peso, color, pureza, talla) en el
momento de la compra de un diamante. En efecto, las
proporciones del diamante, su
fluorescencia o su
acabado son otros
tantos
criterios importantes. Un diamante de pureza muy buena y de color muy bueno, pero que tiene una fluorescencia muy fuerte o una
proporción calificada como « Poor » (Pobre en español) verá reducido su precio de manera importante:
Escoja un diamante de fluorescencia « None » (Ninguna) o « Slight » (Ligera) y evite
los diamantes de fluorescencia « Strong » (Fuerte).
Escoja un diamante de proporciones « Very good »
(Muy buenas) o « Good » (Buenas).
Escoja un diamante de acabado « Very good » (Muy bueno) o
« Good » (Bueno) y evite el acabado calificado como « Medium » (Medio) o « Poor » (Imperfecto).
Exija una factura de compra. Si usted
compra un diamante sin factura corre los
riesgos siguientes:
vendedores poco escrupulosos pueden venderle moisonita (o un sustituto del diamante) en lugar del diamante y usted no tendrá
ningún recurso para hacerse reembolsar, su dinero se habrá perdido.
comprando un diamante sin factura usted
compra ese diamante en el mercado negro, el mercado ilegal, y hay grandes probabilidades de que usted indirectamente financie
con su gesto la compra de armas en ciertos países africanos dónde hay conflictos armados (Angola, Sierra Leona, Costa de Marfil, etc...).
Se conocen estos diamantes como diamantes de la guerra, diamantes de la vergüenza (intercambio de diamantes por armas).
comprar un diamante sin factura, implica también no pagar el IVA, esto está terminantemente prohibido y es
punible. Los servicios fiscales y las aduanas tienen brigadas especiales para perseguir a los defraudadores y las multas y
condenas pueden ser de consecuencias importantes (tanto para el comprador como para la sociedad que vendió ese diamante): una
agenda, una llamada telefónica, un extracto de cuenta, las pistas y los rastros dejados son numerosos para llegar hasta los defraudadores.
comprando un diamante sin factura se arriesga a que el vendedor le venda un diamante que provenga de un robo y que
esa sociedad sea de hecho encubridora de diamantes y piedras preciosas robadas: ¿cómo probar su buena fe frente a la justicia sin una prueba
de compra (sin factura)?
no deje que abusen de usted personas poco escrupulosas o ciertos discursos que
prometen que si usted viene a Amberes para comprar su diamante, puede pagarlo « sin IVA »: ¡es falso e ilegal!
Un particular que compra un producto en uno de los países miembros de la Comunidad Europea debe pagar su producto con el IVA
incluido (existen algunas excepciones para ciertos productos, pero el diamante no forma parte de ellos).
¡no
transforme ese momento mágico y único en un infierno judicial o penal, so pretexto de haber querido ahorrarse algunos euros!
si después de haber leído estas líneas algunos de ustedes se sienten todavía « tentados » de comprar un
diamante sin factura, nos tememos que no podemos serle útiles. En caso contrario, estaremos encantados de acompañarle en ese
momento único, de aconsejarle y de ayudarle a escoger « el diamante » que mejor le corresponda.
¿Existen reducciones y descuentos importantes? Respuesta:
muy raramente... Desconfíe pues de las empresas
(o ciertas páginas de Internet) que ofrecen diamantes a precios extremadamente bajos; si un diamante de calidad pudiera liquidarse, eso se
sabría. ¿Puede comprar usted un coche nuevo, un ordenador nuevo o una casa nueva con el 30 ó el 60% menos de su valor?

Le
aconsejamos que escoja diamantes cuya pureza esté comprendida entre
IF (puro) y SI2 y el color entre
D e I. Los diamantes (D-IF) son raros y en consecuencia caros. La noción de pureza y de color ha sido inventada por el hombre con el
fin de clasificar los diamantes, no olvide que hasta un profesional advertido tendrá dificultad en la distinción entre un color D o E, y es
imposible definir a simple vista de la diferencia entre una pureza VVS y una VS. En lo que concierne al diamante VVS el microscopio es
indispensable para ver las inclusiones.
Nuestro consejo:
escoja un diamante que tenga «
vida », por el que haya usted sentido algo, hacia el que usted experimente « sentimientos », que le hizo « vibrar
», debe haber algo entre él y usted.
cada cliente es único, cada diamante también lo es: el trabajo de un
buen profesional debería consistir en formar « parejas ».

Los eternos diamantes blancos (incoloros) son los más conocidos por el gran público, pero sepa que existen
diamantes
de todos los colores: azul, rojo, rosa, verde, amarillo, negro, champaña, coñac, etc... Los
diamantes de ciertos colores son
más baratos que los mismos
diamantes incoloros. A la inversa,
otros colores (rojo, rosa, azul, verde y ciertas
intensidades del amarillo) son
mucho más caros que los diamantes incoloros. Todo esto es sólo una
cuestión de moda y de
gusto personal. Existe pues, para una
cierta clientela, toda una gama de
diamantes que se salen de lo ordinario, un
regalo original que la compañera de trabajo o la amiga no tendrá. Nos maravillamos siempre delante de un diamante incoloro y muy bello,
pero podemos asegurarle que el interés y el efecto suscitados por un diamante rosa intenso, azul o amarillo no es comparable en absoluto.
La originalidad del producto y el color de la piedra siempre llaman más la atención y despiertan la curiosidad.
Dos diamantes de
peso y de
calidades iguales, pero con
forma de talla diferente,
no tienen el
mismo valor financiero. En efecto, tomemos como ejemplo dos diamantes con forma de talla diferente (un diamante de forma redondo-brillante
y otro diamante de forma oval) de 1 quilate cada uno, de color D y de pureza IF (puro):
el diamante
redondo-brillante tendrá un valor aproximado (en joyería) del orden de 41.650,00 US$ (sin impuestos).
el diamante oval tendrá un valor aproximado (en joyería) del orden de 22.925,00 US$
(sin impuestos).
a peso y calidad igual hay pues una diferencia de 18.725,00 US$ (sin impuestos)
entre estos dos diamantes.

Hay pues una
diferencia de valor bastante significativa entre los diamantes
brillante redondo comparados con otras formas de talla (princesa, oval, radiant, marquise, etc...). Pero aparte de este criterio de valor (de
precio), la
elección de la forma de talla en la compra de un diamante es muy a menudo una cuestión de
gusto personal.